Maestros del Blues… Life… picnic primaveral y psicodelia en tiempo de blues de la mano de Javier “Paco” Miró… y la poesía de André Breton
Por Javier “Paco” Miró
Para celebrar el comienzo de la primavera, acercamos
un álbum llamado Spring, el único de la banda Life. Con sonidos psicodélicos y
recuerdos de los picnics en Palermo, tiempos en que los besos, los gorriones y
las flores parecieran tenían más perfume.
La banda se formó en Leicester en 1970. Su estructura era inusual: tres de los cinco miembros de la
banda tocaban el mellotrón. Realizaron su gira por Reino Unido como teloneros de Velvet Underground. En 1971, publicaron su único álbum, Spring, que se acabaría convirtiendo con
los años en una obra de culto para los fanáticos del rock progresivo y el mellotrón.
Su estilo está emparentado
entre The Moody Blues y King Crimson. Kips Brown - Piano, órgano y mellotrón, Adrián Maloney - Bajo, Ray Martínez
Guitarra, guitarra de 12 cuerdas y mellotrón, Pat Moran - Mellotrón y voz, Pick Withers Batería y glockenspiel conformaban la banda. A pesar de que su segundo álbum
estaba prácticamente finalizado, la banda se disolvió. Ray Martínez pasó a tocar en la
banda Airwaves y el baterista Pick Withers pasó fugazmente por Brewer's Droop y Magna Carta para
terminar siendo el baterista de Dire Straits, que publicaría su primer álbum en 1978. Martínez se convirtió en un guitarrista de sesión
muy apreciado, grabando con artistas de la talla de Alkatraz, Michael Chapman,
Gitano, Tim Rose y Robert Plant.
También escribió para Cliff Richard el hit de 1982
"The only Way Out". Pick Withers como dijimos antes continuó con
éxito su carrera como baterista de Dire Straits, tocando en sus cuatro primeros
discos. Kips Brown se convirtió en músico de sesión, tocó con Andy Fairweather
Low y otros. Formó una banda llamada Wellington.
Pat Moran se convirtió en un notable productor y
trabajó con Lou Gramm, Robert Plant, Iggy Pop, y Edie Brickell, así como muchos
otros. Más tarde trabajó como Ingeniero de sonido en Rockfield Studios, en
particular para Van der Graaf Generator y Robert Plant; falleció a
principios de 2011.
EL VERBO SER de
André Bretón
Conozco
la desesperación a grandes rasgos. La desesperación no tiene alas, no se halla
necesariamente en una mesa servida en una terraza, en el atardecer, al borde
del mar. Es la desesperación y no el regreso de una cantidad de hechos sin
importancia como las semillas al caer la noche dejan un surco por otro. No es
el musgo sobre una roca o el vaso para beber. Es un barco acribillado por la
nieve si queréis, como los pájaros que caen y su sangre no tiene el más mínimo
espesor. Conozco la desesperación a grandes rasgos. Una forma muy pequeña
delimitada por joyas capilares. Es la desesperación. Un collar de perlas para
el cual uno no sabría encontrar un broche y cuya existencia ni se sostiene en
un hilo, tal la desesperación. Del resto no hablemos. No hemos terminado de
desesperarnos si comenzáramos. Yo, me desespero por la pantalla a las cuatro,
me desespero por el abanico a medianoche, me desespero por el cigarrillo de los
condenados. Conozco la desesperación a grandes rasgos. La desesperación no
tiene corazón, la mano queda siempre en la desesperación sin fuerza, en la
desesperación cuyos hielos no nos dicen jamás si murió. Vivo de esta
desesperación que me encanta. Amo esta mosca azul que vuela en el cielo a la
hora que musitan las estrellas. A grandes rasgos conozco la desesperación, de
vastos asombros menudos, la desesperación de la altivez, la desesperación de la
cólera. Me levanto cada día como todo el mundo y descanso los brazos sobre un
papel floreado, no me acuerdo de nada y siempre es con desesperación como
descubro los hermosos árboles desarraigados de la noche. El aire de la
habitación es bello como palillos de tambor. Hace un tiempo increíble. Conozco
la desesperación a grandes rasgos. Es como el viento de la cortina que me
asiste. ¡Se conoce semejante desesperación! ¡Fuego! Oh van a venir de nuevo...
¡Socorro! Helos aquí cayendo por la escalera... Y los anuncios del periódico y
los avisos luminosos a lo largo del canal. ¡Montón de arena, vete, especie de
montón de arena! En sus grandes rasgos la desesperación no tiene importancia.
Es un hacinamiento de árboles que una vez más van a hacer una foresta, es un
hacinamiento de estrellas que una vez más van a hacer un día de menos, es un
hacinamiento de días que una vez más va a hacer mi vida.
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