Un blues de Larry Miller, Cruel Old World, un viejo poema y una reflexión sobre el arte en tiempos violentos
"No se puede escribir poesía después de Auschwitz" afirmó Theodor Adorno. Lamento no estar de acuerdo. En tiempos violentos me afilio a la idea de su compañero de la Escuela Frankfurt, Walter Benjamín. El lenguaje del sueño no está en las palabras, está bajo ellas.
Forma y contenido son lo mismo en la obra de arte: son sustancia. ¿Qué valor tiene toda la cultura cuando la experiencia no nos conecta con ella?.
La dicha es justamente lo que saca al dichoso de la concatenación de los destinos y de la misma red de su destino. Sobre la base del pensamiento de estos enormes filósofos con relación a la supervivencia en momentos históricos desagradables y pendencieros me atrevo a soslayar que debemos esforzarnos por buscar en el arte, no un bálsamo ni un placebo, sino la salida concreta a nuestro cotidiano escarnio...
Instancias
A
instancias de tus ojos
y sin
perderlos de vista
los
desafío al supremo sacrilegio
de no
cegarse ante mí.
Y que
vean lo que quieran,
aunque
este espectro se acote,
si tu
reflejo no abraza
a mis
manos y a mis besos
te pido
encuentres excusa
que
sirva a mis objetivos
que me
inquiete y me sostenga
en esta
batalla perdida
para
que las brujas nocturnas
te aclaren que sin tu dosis
no
arroparé consuelo,
porque
mi mundo cedido
no se
construye sin ti.
Y si
estás, debes ser mía,
muy a pesar de lo tuyo
imperiosa
necedad
ingenua alegoría.
Te juro
amada mía
soy
esclavo,
soberbia, malicia...
Comentarios
Publicar un comentario