El escritor y su gato compartiendo soledades

El escritor y su gato compartiendo soledades
Los infiernos del escritor

sábado, 26 de septiembre de 2015

Último café



Una ojera de humedad
y a sus linderos
el amorío de las telarañas,
ambas sospechas delatan que la cripta
se apropió de mis instancias
al momento que el rumor de la puerta
anunciara tu partida.
Nuestra compartida taza de café
con señales carmesí
fue tu texto despedida.
El vaho del espejo insinuó en cursiva:
llovizna desierta,
prendas ruinosas y olvidables,
incipiente nostalgia.
Pétalos que armonizan
 y un sol quilate que nubla
mientras las espinas diamante oscilan
por entre la cortina americana.
Lágrimas oxidadas, oxidables,
aferradas a recuerdos,
 ecuménica condición
que le da respuesta
a la penitencia eterna.
Los colectivos y los bares
hacen su rutina
y en los hoteles de paso
las chicas siguen anhelando
por un retiro que nunca
llegará a sus suburbios.
Te paseas
entre mis treguas y errores
fronteras de un barrio
albergado por sombras
que inhabitan
 a sus cuerpos propietarios,
hechuras difusas que utilizaron
tu misma fórmula de escape:
Sin aviso mediante,
con la ausencia del beso mal oliente,
con la ignorancia
de las mañanas precarias,
sin el compromiso
de mirarse a los ojos
y descubrirse ruin,
saboreando en soledad
acaso el último café:
amargo, opaco, suicida...
demasiado último
como para no detenerse
en la lectura de su borra.

Gustavo M. Sala

3 comentarios:

  1. otro enfoque , el poema dentro de este poema se puede leer en :http://javiemiro.blogspot.com.au/2015/10/el-demasiado-ultimo-cafe.html

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  2. El nombre del blog es Javier paco y el loco, cuantos poemas tendrán csnciones escondidas o dormidas"Esperando como Lázaro que alguien ,les invoque levántate y anda"(G Bequer)

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